Errores maravillosos.

1/31/2012

Debería aprender a aprovechar los momentos. A elegir bien, a decir que no .Debería haberme quedado contigo en la barra de aquel bar, haber aceptado esa cerveza, haberte contado quien soy y que espero de mi vida. Haber escuchado quien eres tú. Debería haber dejado de mirar hacia esa columna donde él estaba apoyado, mirándome, girarme hacia ti y olvidarme de todo.
No había ninguna carroza que viniese a buscarme como te dije, en vez de eso volví a casa en un autobús, de día, sola con la sensación de no saber muy bien donde estaba metida.
No fue suficiente escribirte el teléfono en la mano, rápido, con miedo a que el me viese y luego me pidiese explicaciones. El, que jamás me da ninguna a mi, pero aún así me vio y me las pidió y tuve que decirle la verdad, que no sabia quien eras, cuando por dentro no deseaba nada más que haberme quedado contigo compartiendo esa cerveza. Y sin embargo lo seguí, dócil, como siempre, sin tomar ninguna decisión más que seguirlo.
Y ahora creo que no te veré más, perdidos en las historias que encierran las noches de sábado. Puede que escribiese mal el teléfono, que se borrase algún número o quizá que decidieses, ya con la luz del día no llamar a esa chica tan rara que parecía estar sola y que huyó en cuanto le propusiste invitarla a una copa. Que se apartó en cuanto le rozaste la mano y que sin embargo buscó un bolígrafo para darte su teléfono y que otro día, la invitases a una cerveza.
Y lo que no sabes es que él estaba atento a cada gesto a dos metros de distancia, mirándome ,esperando que dejase la discoteca para salir dos minutos después por miedo a que alguien nos relacione. No sabes que llevo 7 meses escondiéndome, escuchando decir a alguien que me quiere y creyéndomelo, buscando momentos perdidos en los portales, recibiendo y enviando mensajes que se convierten en la base de una relación que da vueltas sobre si misma. Mirándonos desde lejos. Y justo hoy que apareces tu ,con tu sonrisa, con tu acercamiento sincero que me hace reír, con la posibilidad de haber acabado contigo esa noche, justo hoy el se decide a acercarse un poco más, a caminar conmigo por la calle, los dos solos, a invitarme a una copa, a quedarse hablando conmigo en un portal a besarme delante de desconocidos.
Y es lo que llevo esperando meses y sin embargo no me sabe igual, no es lo que creía que seria y solo soy capaz de preguntar” ¿Por qué yo no? ¿Porque no soy yo?” Cuando contigo la pregunta hubiese sido” ¿Por qué yo?”