Errores maravillosos.

1/31/2012

Hay noches extrañas, noches en la que una parte de ti se despierta y toma el mando, noches que sabes que de algún modo te cambian la vida. Decisiones tomadas bajo el amparo de la luz de las farolas y el sonido de la música de los bares.
Hay noches en que no sabes porque haces lo que haces, y acabas metida en un portal, hablando de cosas extrañas, haciendo todo lo que tu yo de día no haría.
Hay noches en las que te encuentras con gente que no deberías y dejas pasar a las que te ofrecían algo mejor, al menos una historia nueva y no la de siempre, las migajas.
Hay noches en las que te ves y te ven especialmente guapa y sientes que te dejas llevar por esa sensación, por la engañosa idea de que no se hará de día.
Hay noches que esperas encontrarte con alguien que nunca aparece para que te salve de lo que buscas tu misma. Hay momentos en esas noches en los que no podrías echar más de menos.
Es posible que te acerques peligrosamente a tu límite y pongas un pie en el otro lado sin pensar en que pasará después, una vez que mueves tus limites dejas de tener nada a lo que aferrarte. Hay noches en los que te dicen lo que llevas meses queriendo oír y sin embargo no suena tan dulce.