Tengo sed de vida lenta.De saborear pequeñas cosas,de repente(o igual no tanto) se han borrado las ganas de correr.No tengo claro donde han ido ni sin van a volver.Pero ya no me importan las horas en el sofá,los libros leidos del tirón,los paseos sin destino.No me importan las horas en casa (o en su casa) ni los mimos con Ada en el suelo.Pobre Ada,ella si echa de menos la actividad creo.Pero ya me conoce y creo que confia en que vuelvan.
Creo que por primera vez desde hace años empieza a gustarme mucho mi vida.o quizá sea la expectativa de que pueda gustarme mucho más.

<< Home