Sin título nº42
A El Abuelo
La piel arrugada
La ropa planchada
Siempre a la cabecera.
Mirada
traviesa
Respiración mezquina
y siempre esa sonrisa.
Era él
el de la risa melindrosa,
el del buche lleno
el de “la familia es lo primero”
(aunque nunca lo dijera, lo pensaba
lo demostraba,
en cada uno de sus actos)
Era él
el que supo irse
con elegancia
como vivió
a un lado y siempre atento
para arreglar
todo lo que no funcionaba.
Cuando mi hermana escribe,el mundo se para.
A El Abuelo
La piel arrugada
La ropa planchada
Siempre a la cabecera.
Mirada
traviesa
Respiración mezquina
y siempre esa sonrisa.
Era él
el de la risa melindrosa,
el del buche lleno
el de “la familia es lo primero”
(aunque nunca lo dijera, lo pensaba
lo demostraba,
en cada uno de sus actos)
Era él
el que supo irse
con elegancia
como vivió
a un lado y siempre atento
para arreglar
todo lo que no funcionaba.
Cuando mi hermana escribe,el mundo se para.

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