
Hay momentos en la vida a los que no das imporantancia,al menos no la que se merecen.Horas que cambian parte de tu vida,que le dan un giro a todo.Creo que recordaré esta noche toda mi vida.
La inauguración del Gabinete fue la culminación de un verano duro,extraño,donde parecia que nunca acabariamos y sin embargo allí estábamos todos.Y allí estaba mi prima y mi ahijadito desde la barriga de su mamá,mi ranita.Ese brindis es el símbolo de todo lo que significó este año para mi.
Y esa noche....donde se acabó algo y empezó algo nuevo.Donde de pronto me di cuenta de que el pasado debe quedarse donde está,como un recuerdo que te hace seguir adelante con una sonrisa.
Esta siendo un año complicado,donde todo cambia demasiado rápido y de pronto me siento muy lejos de la niña que me he sentido siempre.Siempre he estado ansiosa por ver que había delante,por llegar al siguiente capitulo y sin embargo ahora no tengo muy claro que es lo que quiero que llegue y me encantaría quedarme en el sofá viendo pasar las horas,pensando que el aire se va haciendo más y más denso cada vez.
Cuando el mundo se me hace demasiado grande siempre recurro a los pequeños detalles absurdos,a los bigotes de diferentes tamaños de Quique,a como se mueven las pestañas de Ada cuando duerme o las ventanas que se encienden y apagan en el edificio de enfrente.Las cosas pequeñas me hacen sentir segura,los detalles.Recuperar los detalles de mi vida que hacia que valiese la pena.Hecho de menos las bienvenidas de las estaciones y los cafés sentada en la nieve,pasar una noche viendo las estrellas envuelta en una manta,las setas entre las hojas,los bocadillos de tortilla!!
Cuando tienes que cambiar una parte esencial de tu vida arrastras todos esos pequeños detalles que te hacían único,darse cuenta y recuperarlo lleva tiempo,como todo....

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