Errores maravillosos.

11/21/2011

Peor que el olvido fue frenar las ganas de verte otra vez peor que el olvido fue volverte a ver Me sobran Motivos pero me faltas tú sobre la cama

Cuando duermes con alguien,empiezas algo que no tiene marcha atrás.
Cuando compartes un momento en el que no podrías ser más frágil,estar más indefenso, le entregas al que te acompaña todo lo que eres e incluso lo que podrías llegara ser.

Siempre me ha dado miedo despertarme sola de noche,durante un segundo antes de que mi parte consciente,esa que te dice déjate de estupideces ya no eres una niña para tenerle miedo a la oscuridad,se despierte sufro unos segundos de pavor absoluto.Se acelera el corazón y se me pone un nudo en la garganta...quizá por eso nunca cierro la persiana,para que al menos entre la luz de las farolas e ilumine un poco la habitación.

Creo que los seres humanos dormimos de noche porque todo tememos a la oscuridad.

Pero cuando tienes a alguien al lado,cuando sabes que alargando un poco el brazo estarás salvada de los monstruos que viven debajo de la cama,todo es mucho más fácil.Esa proximidad,acurrucarme entre los brazos de otra persona,sentir el sonido de su corazón (la imagen más impresionate de este año ha sido mi mano sintiendo un corazón,hasta el punto de creer que latían a la vez,el suyo y el mio),notar su respiración...
La gente que duerme contigo muchas veces te salva la vida,te salva de hundirte en esas primeras noches en una casa nueva,en una vida nueva...

Da igual lo que haya pasado, no hay distancia más grande que la que existe entre dos personas que duermen juntas cada una en un extremo de la cama.

Compartir tanta fragilidad te hace más fuerte.