Errores maravillosos.

2/06/2006


Las cosas pasan a veces demasiado rápido. un segundo estas jugando a las cocinitas con tu prima que lleva coletas y al siguiente te ves sentada en un banco maldiciendo al mundo entero por ser tan sumamente horrible y caótico, y un parpadeo mas allá descubres que en este mundo las cosas no duran siempre y te sorprendes a ti misma porque eso ya no te parece tan malo. pasas de que te den arcadas cada vez que había una minúscula porción de cebolla en una enorme tortilla a echársela a gran parte de lo que cocinas “porque le da mas sabor”(y si, cocinas!!).
parece que el mundo y tu vida son infinitos y eternos y al cabo de unos segundos te das cuenta de que la mitad de ella ya ha pasado.
y las prioridades cambian, y los amigos, y las calles, y las casas, y tu mascota, y tu vida ,y tu cara y acabas preguntándote si tu sigues siendo la misma, y donde has ido dejando esos pedacitos de ti que ya no encuentras en el espejo.
aparecen nuevas manías y se van las viejas, o no, vete a saber,
pero tu padre ya no puede contigo sobre los hombros y te sientes ridícula solo de pensarlo.
Y cuando quedas con tus amigos ya no tomáis refrescos y os reís como locos, solo conversaciones cotidianas mojadas en café, y las cenas no consisten en una pizza o una hamburguesa en la tienda de la esquina.
Y el alcohol cada vez te apetece menos y te sienta peor y las resacas te dejan un regusto amargo.
ya no tienes que estar a las 10 en casa, pero tampoco sabes donde ir y sales y te empiezas a fijar que todos los que te rodean se parecen a tu hermano pequeño y te sientes ridículamente mayor....
Lo siento hoy ha vuelto el síndrome de peter pan.